Fernando de Noronha es un regalo al turismo ecológico

Islas de Fernando de Noronha - Nicolas Veracierta
Vista de la impresionante belleza de las islas de Fernando de Noronha

 

Pernambuco, estado costero al centro de la región noreste del Brasil, cuenta, con uno de los monumentos naturales más impactantes del país, Fernando de Noronha, un archipiélago formado por 21 islas y con una extensión de 26 km2, que son definidos por quienes lo visitan, como lo más parecido al paraíso que puede encontrarse en el país carioca; esta zona, es uno de los puntos más buscados por los amantes de la aventura y las actividades acuáticas, además de que la mayoría de las islas que la componen, están dedicadas a la investigación científica, y han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Noronha, como se le conoce comúnmente, es una de las ubicaciones geográficas más vistosas de todo Brasil, sus paisajes que parecen no haber sido tocados por el hombre, playas de agua azul intenso, gran variedad de fauna y flora propia del lugar, y la oferta de contacto directo con la naturaleza, son un verdadero gancho para los viajeros interesados en explorarla.

Playa de Sancho
Playa de Sancho en Noronha

 

El ecoturismo es el protagonista de los viajes al archipiélago, pues la infraestructura de la única isla habitada, y que permite estadía de visitantes, es realmente básica, e incluye posadas familiares, algunos restaurantes y un pequeño aeropuerto, que es una única manera de acceder al sitio; pero esto se balancea, con la oportunidad de disfrutar del ambiente puro y exquisito de las costas de esta nación.

Playa de Sancho, Puerto de Santo Antonio, Playa de Conceição o Bahía de los Delfines, son destinos privilegiados por quienes llegan a Noronha, allí, puede practicarse el buceo como en pocos lugares, con tubo o tanque, y el ambiente de conservación que se respira es estupendo y está potenciado, por las distintas ONG que hacen vida en la isla.

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