Grutas de Jeita, viaje subterráneo a una maravilla natural

Grutas de Jeita - Nicolas Veracierta
Las vistas dentro de las grutas quitan el aliento (Foto: viajar.elperiodico.com)

 

Líbano presenta al visitante, algunos de los paisajes más hermosos del planeta, pero es bajo la superficie, que esconde uno de los secretos más impactantes de su menú turístico, ya que apenas a 18 kilómetros de su capital, Beirut, se encuentran las llamadas Grutas de Jeita, dos cavernas subterráneas, que en conjunto poseen más de 9 km de largo, los cuales pueden ser recorridos a pie, y en barcos pequeños, ya que parte de estas formaciones se encuentran sumergidas en un río, que además, es el principal surtidor de agua potable de la zona; la experiencia es incomparable, por lo que esta atracción se ha convertido en in icono del país.

Las Grutas de Jeita están ubicadas en la región que lleva el mismo nombre, justo en el valle de Nahr al-Kalb; son formaciones constituidas de piedra caliza, que se piensa, pudieron haber sido habitadas por antepasados prehistóricos del hombre.

William Thomson, importante físico y matemático británico,  descubrió su emplazamiento en el año 1836, alcanzando la cueva inferior y recorriendo parte de ella; más tarde, en 1958, un conjunto de expertos libaneses en espeleología, dieron con la galería superior, situada a unos 60 metros de la ya conocida, la que actualmente puede ser visitada gracias a un túnel labrado en la roca y una serie de pasarelas y pasadizos construidos para tal fin.

El Río Nahr al-Kalb, conocido popularmente como Lago Oscuro, es el cuerpo de agua que atraviesa las grutas, y es además un muy importante reservorio de agua dulce, que surte a más de un millón de habitantes de la localidad; durante el recorrido por esta maravilla natural, podrán apreciarse formaciones muy interesante, incluyendo la estalactita más grande del mundo, que mide alrededor de 120 metros.

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