Playa del amor será la nueva reserva de la biósfera del mundo

La playa del amor está ubicada en el Parque Nacional Islas Marietas. (foto de www.elmatero.net)

Desde el 2005, la playa del amor, también conocida como playa escondida, ubicada a pocos kilómetros de Punta Mita en la costa pacífica de México, se encuentra protegida dentro de los estatutos del Parque Nacional Islas Marietas pero, a partir de octubre, pasará a ser la nueva Reserva Islas del Pacífico de la península de Baja California.

La noticia se dio a conocer en el Congreso Mundial de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza celebrado en Honolulú (Hawai, EEUU), el pasado 10 de setiembre. A partir de la firma del decreto por parte del presidente de México Enrique Peña Nieto, la playa del amor, junto al conjunto de las veintiún islas y noventa y siete islotes circundantes, se sumará a las 914 islas del golfo de California ya protegidas.

La riqueza natural de la zona

La playa del amor posee la mayor colonia de mérgulo de scripps (foto de www.audubon.org)
La playa del amor posee la mayor colonia de mérgulo de scripps (foto de www.audubon.org)

 

  • Se presume que los 700 Km2 de tierra y 11.000 Km de mar poseen más especies endémicas por metro cuadrado que las islas Galápagos.
  • Las islas están agrupadas en ocho complejos: Coronado, Todos Santos, San Martín, San Benito y Cedros, San Jerónimo, Adelaida,Magdalena y Los Alijos. Islas Coronado anida la mayor colonia del mundo de mérgulos de Scripps. Por su parte, San Benito es el sitio con mayor abundancia de aves marinas en el Pacífico oriental desde las islas Galápagos hasta el mar de Bering.

 

Las razones detrás del decreto

El lugar paradisíaco había pasado desapercibido durante muchos siglos hasta que la playa del amor apareció en el diario británico The Guardian como una de las playas más bonitas del mundo. Desde ese momento, los turistas comenzaron a acudir al sitio en masa.

Los daños incluyeron chicles pegados en los arrecifes de coral, heces fecales humanas, basura y aves heridas tras el lanzamiento de piedras. La playa tuvo que ser cerrada ante el turismo desorganizado y masivo, y, luego de su restauración, fue reabierta en agosto estableciendo un estricto límite de 116 visitantes por día y la prohibición de la práctica de buceo en los corales.

Una vez más, el llamado es a la conciencia de los turistas, recordándoles que las visitas a las áreas protegidas deben realizarse de manera responsable y respetando los preceptos del turismo sustentable de las naciones.

Por Nicolás Veracierta

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